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Publicado: 20/06/2006 imprimir

Ya saben cómo algunos tumores crecen otra vez

Un equipo de científicas de la UBA indagó sobre los tumores mamarios que no responden a las drogas anticancerígenas. Encontraron que pierden receptores hormonales y por ende el fármaco no los afecta. El carcinoma mamario y su vinculación al embarazo

Si bien ya está comprobado que las drogas anticancerígenas bloquean la acción hormonal que alimenta la producción de tumores en el organismo, ahora parece que otras malformaciones en la mama no responden al tratamiento y se vuelven cada vez más agresivas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) trabaja en función de este fenómeno para indagar los mecanismos involucrados en la pérdida de receptores hormonales, es decir, en esas moléculas que dan entrada a sustancias como el estrégeno y la progesterona.

Según dio a conocer la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) a través de un informe elaborado por Susana Gallardo, los científicos argentinos desarrollaron una serie de experimentos en ratones para encontrar respuesta ante el dilema de las células que pierden los receptores y se hacen insensibles a la acción hormonal.

Los resultados, obtenidos por este grupo en la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires, fueron publicados en Cancer Research, una de las publicaciones científicas más importantes de la especialidad a nivel mundial.

Al precer, el equipo que dirige la doctora Edith Kordon, investigadora del Conicet, transplantó tumores dependientes de hormonas en ratonas vírgenes, que carecían de estímulo hormonal y observó que esos tumores no crecían.

Luego de varios meses del implante, los investigadores provocaron en los animales un estímulo hormonal, y vieron que los tumores empezaban a crecer. "Lo interesante fue que, si los extirpábamos y los volvíamos a implantar en hembras vírgenes, los tumores dejaban de expresar receptores hormonales y progresaban hacia un estadio más agresivo", relató Kordon.

La conclusión fue que los tumores dependientes de hormonas, que presentan receptores de estrógeno y progesterona, si se encuentran en ambientes poco favorables para su desarrollo (porque no hay hormonas), pueden permanecer dormidos durante mucho tiempo.

"Sin embargo, ese período de latencia es activo, y pueden producirse cambios que favorecen a ciertos grupos de células que serían responsables de que el tumor original se vuelva más agresivo", destacó Kordon.

Según la investigadora, durante la latencia, posiblemente, tiene lugar una competencia entre distintas poblaciones de células y ganan la batalla las que carecen de receptores y no responden a la acción hormonal, volviéndose más agresivas. "Los tumores que crecían en las hembras vírgenes luego del implante poseían una composición celular distinta", recalcó la especialista a la periodista de la FCEyN.


Su relación en el embarazo

Según la experiencia advertida por los investigadores, el carcinoma de mama es uno de los más comunes en el embarazo y, en general, el pronóstico en estos casos no es alentador.

"Es el tumor de mayor frecuencia en mujeres embarazadas, después del de cuello de útero, y se da entre los 30 y los 40 años", afirmó la doctora María Viniegra, Jefa del Servicio de Oncología de la Corporación Médica de General San Martín.

Y agregó: "Se define como ?relacionado con embarazo? todo carcinoma de mama que aparece alrededor del año del inicio del embarazo y, debido a que la mujer retrasa la maternidad cada vez más, se observa un incremento en los casos reportados." Actualmente se calcula que alrededor del uno por mil de los embarazos se relaciona con un cáncer de mama.

Los especialistas estiman que los cambios fisiológicos que tienen lugar durante el embarazo podrían favorecer el crecimiento tumoral. La maternidad tiene, en general, un rol protector ante el riesgo de cáncer de mama en la posmenopausia ?cuantos más embarazos haya tenido una mujer, menor es el riesgo de padecer la enfermedad?. "Pero en la mujer premenopáusica eso parecería no estar tan claro", señaló Viniegra.

El peor pronóstico que suele tener la enfermedad en el embarazo se debe, por un lado, a que se diagnostica tardíamente. La mama de la mujer embarazada es compleja para ser examinada, y posee menor sensibilidad a los métodos de imágenes. Por otro lado, el embarazo interfiere en el tratamiento.


Cómo es el carcinoma mamario

Los tumores que aparecen en la embarazada pueden quedar en un estado de latencia. Pero, con el desequilibrio hormonal posterior al parto, se produce algo similar a lo que sucede en las ratonas del experimento: el tumor se despierta y se hace más agresivo que los que aparecen en etapas de mayor equilibrio hormonal.

"Un cáncer de mama puede estar latente durante décadas y, tardíamente, pueden aparecer metástasis", sostuvo Viniegra. El hecho es que, cuanto más tiempo tarda en despertar el tumor, mejor es el pronóstico.

"Un factor de buen pronóstico ?explica la especialista? es tener un intervalo prolongado libre de enfermedad (de dos o tres años) entre la aparición del tumor primario y la metástasis. Además, los tumores con latencia más corta tienden a ser independientes de las hormonas".

Por último, la doctora indicó: "conocer por qué los tumores entran o salen de estados de quiescencia podría brindar claves para el diseño de nuevos tratamientos. Los resultados del equipo de la doctora Kordon muestran que las mecanismos que subyacen a estos fenómenos están no sólo en la interacción tumor-huésped sino también en la relación que tienen las diferentes poblaciones tumorales entre sí."


Fuente: Centro de Divulgación Científica-SEGB-FCEyN