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Otro exitoso hallazgo por parte de los integrantes del Laboratorio de Paleovertebrados de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), tuvo lugar en la zona de Buen Pasto, en la provincia de Chubut, donde los científicos encontraron dos vértebras dorsales, vértebras caudales y varios huesos de los pies de un dinosaurio carnívoro incrustados en una roca.
Al parecer, tal como informó ayer la casa de altos estudios, los fósiles están ahora en estudio dentro del Laboratorio, pero de acuerdo con la visión de los especialistas se presume que el animal habría habitado la región durante el Cretácico Superior Temprano y rondaría los 91 y los 96 millones de años.
Una de las características que presentan los dinosaurios carnívoros se encuentra en la estructura ósea, cuyo interior es hueco. Los huesos huecos cumplen la función de alivianar el peso del animal, como sucede en las aves, descendientes directos de los dinosaurios. Incluso se caracterizan por la forma alargada de sus vértebras; en el ejemplar localizado la más pequeña mide dos centímetros.
Según difundió la institución patagónica, la campaña se hizo en dos etapas: en la primera participó el doctor Matheuw Lamanna del "Carnegie Museum" de Pittsburgh, Pennsylvania, Estados Unidos junto con un equipo local.
El grupo de trabajo, que lidera el profesor Rubén Martínez, y conformado por los técnicos Marcelo Luna, Gabriel Casal y como voluntarios Edmundo Ivanni, Vanesa Mansilla y Marcelo Krause, se encargó de enfrentarse a las inclemencia del clima y a la aridez del campo donde el viento juega un rol primordial facilitando o entorpeciendo el andar por los terrenos de continuos desniveles, de cañadones y cuestas empinadas.
Las distancias son otro importante obstáculo que deben sortear quienes poseen esta vocación, como sucedió, por ejemplo, en este último viaje, en que la zona de excavación se encontraba a cuatro kilómetros del campamento lo que obligó a los paleontólogos a caminar ocho kilómetros diarios, durante toda la semana de trabajo.
"Fue una verdadera odisea", recordó Martínez en diálogo con la Universidad. "Porque al desandar el camino cada uno de nosotros, debía cargar con un peso de alrededor de 20 o 25 kilos de agua y yeso, empleados para recubrir los fósiles, además de los huesos", graficó.
Sin embargo, el esfuerzo valió la pena para estos científicos, más que nada por el tipo de fósiles hallados. Es que "los dinosaurios carnívoros, tienen un encanto especial, porque aparecen con menor frecuencia que los herbívoros", comentó Martínez. "Por eso este hallazgo es realmente importante", recalcó.
El equipo de la universidad tiene proyectado ahora retornar al yacimiento en octubre próximo para completar la extracción de los fósiles localizados. Mientras se espera el paso del invierno, "los huesos se mantienen protegidos con una cubierta de yeso" hasta la llegada de la primavera, indicaron los especialistas.
Si bien los universitarios ya había realizado expediciones en la zona, esta vez la campaña tuvo más repercusión no sólo por el material que encontraron, sino el apoyo financiero que habían logrado del Museo Carnegie, de la ciudad de Pittsburg.
Al parecer, tal logro fue el resultado de las gestiones efectuadas por el doctor Mathew Lamanna quien ha participado en varias excavaciones durante sus visitas a la universidad patagónica.
La zona en donde se realiza el trabajo de búsqueda y extracción de restos fósiles, "es un yacimiento fantástico", dijo el profesor Martínez "que nos ha dado restos de dinosaurios carnívoros y herbívoros de distintas dimensiones", aseguró.
Los hallazgos realizados por el Laboratorio de Paleovertebrados
Fuente: Prensa UNPSJB