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Concebido como un laberinto con diferentes posibilidades de  caminos que alcanzan la misma meta, los materiales multimediales educativos poseen la ventaja de generar navegaciones divergentes con alternativas de recorridos que permiten al docente desarrollar diferentes conceptos y al alumno construir su propio conocimiento.
Se trata de la tendencia utilizada en la producción de los materiales educativos por el Centro Multimedial a Distancia (CEMED) de la Universidad Nacional del Litoral Virtual (UNL Virtual). La Coordinadora del Área de Gestión Curricular, Patricia Pieragostini, explica las características específicas de las nuevas tendencias en la producción de materiales educativos multimediales.   
Desde el área que dirige Pieragostini se elaboran los distintos contenidos fundamentados en premisas establecidas de antemano. "Entiendo que pensar en propuestas educativas que incorporan diversas mediaciones multimediales, en el sentido más amplio del término, tiene que ver con pensar el acceso al conocimiento incorporando la complejidad y la diversidad propias de nuestro contexto actual", afirma.
La tendencia desde el CEMED es ofrecer tanto al alumno como al docente una experiencia diferente de la educación tradicional presencial. Según Pieragostini "la idea de malla o tejido tridimensional con alternativas de recorridos posibilita al docente pensar en estrategias diferenciadas de acceso al contenido a partir de la definición de variables de indagación y al alumno ponerse en contacto con las problemáticas disciplinares desde su propia referencialidad, construyendo progresivamente sus saberes".
A su vez, sumando experiencia en los años dedicados a la producción de estos materiales, Pieragostini que concluye "pareciera ser que las propuestas que asumen la diversidad y la diferencia como valor se acercan más a las formas de construcción del conocimiento del sujeto contemporáneo". Siguiendo esta línea, entonces, se elaboran insumos didácticos que posibilitan un acceso no lineal a los contenidos, bajo la forma de mapas cognitivos tramados e hipertextuales.
En primer lugar, se busca aplicar las nuevas tecnologías a la enseñanza e integrarlas en los diseños curriculares para promover la innovación tecnológica desde un sentido educativo y pedagógico. "Para llevar a cabo estas acciones, trabajamos en la definición de ciertas dimensiones a partir de una mirada que recorre los diseños curriculares, las estrategias didácticas y las mediaciones expresivas o argumentaciones desde donde se construyen las formas de presentación, representación y tratamiento de los contenidos", explica Pieragostini.
El trabajo se realiza con los equipos docentes y el equipo interdisciplinario del CEMED, quienes construyen las distintas etapas que implementarán el proceso de aplicación de las propuestas.
Las etapas en la construcción de los materiales
"En primer lugar,  señala Pieragostini,  nos centramos fundamentalmente en la estructura del medio, en su potencialidad didáctica y en las posibles formas de presentación y estructuración de la información. Esto lo hacemos tomando en cuenta la naturaleza del contenido, el potencial cualitativo y cuantitativo de cada medio, los sistemas de símbolos utilizados y los encuadres didácticos disciplinares específicos".
En segunda instancia, se avanza en la gestión específica de la configuración del espacio del Aula Virtual y en la producción de materiales educativos, conformes a los criterios obtenidos en la primera etapa. Aquí se definirán los distintos recursos como el aula virtual, los cuadernillos impresos, las guías didácticas, los materiales multimediales interactivos, los videos educativos y la bibliografía. "La configuración del Aula Virtual implica tomar decisiones acerca de qué estrategias comunicacionales, qué tratamiento de los contenidos y con qué niveles de interacción vamos a trabajar, contemplando la incorporación de consignas y tareas que promuevan la participación, el intercambio de ideas y experiencias y el debate en foros temáticos", señala la Coordinadora del Área de Gestión Curricular del CEMED.
En esta etapa del trabajo,  el Laboratorio de Materiales Educativos Multimediales adquiere un protagonismo fundamental, dado que se presenta como el espacio de interacción entre los docentes y las nuevas tecnologías. Esta relación permite integrar "las estrategias didácticas, los contenidos y la elaboración de materiales de tal manera que posibilite abordar la complejidad que caracteriza a los nuevos entornos", sostiene Pieragostini. 
De acuerdo con la especialista, a la hora de producir materiales educativos multimediales se deben tener presentes cuatro aspectos esenciales: el contenido, la estructura, las mediaciones expresivas y la utilización por parte del estudiante.
En primer lugar, explica Pieragostini, "el análisis del contenido tiene que ver con mirar las posibles formas de organización y estructuración de los mismos teniendo en cuenta la modularización, que son diferentes niveles de fragmentación e interpretación y la interrelación, que son las formas de vinculación entre los módulos. Paralelamente, definimos niveles de jerarquización de estas fragmentaciones en función de la lógica interna, de los niveles de los destinatarios y de los objetivos que se deben alcanzar, considerando los formatos textuales y audiovisuales".
Cuando se aborda la cuestión de la estructura, se consideran tanto los materiales impresos como los multimediales. "Para el primer caso se presentan diferentes opciones: guías didácticas, cuadernillos y libros. Por otro lado, la estructura de los materiales multimediales, implica diseñar la organización funcional de la aplicación, la organización de la navegación y la vinculación física entre elementos".
Las mediaciones expresivas se refieren a la construcción de las argumentaciones teniendo en cuenta el discurso, la información para trasmitir, las acciones que refuerzan cada escena para la presentación de contenidos, las estrategias comunicacionales y la incorporación de recursos como el texto, hipertexto, imágenes estáticas, infografías, animaciones, videos, sonido, etc. De acuerdo con Pieragostini, "en este proceso lo que siempre está presente como elemento esencial para la toma de decisiones es la incorporación de la ?presencia del otro?, del destinatario del material, que es el estudiante, atendiendo a potenciar la dimensión comunicacional que es fundante del acto educativo".
El concepto multimedia
A su vez, según la especialista, a la hora de producir los materiales se debe considerar como fundamental el concepto multimedia que se refiere a "palabras, gráficos, secuencias sonoras, documentos, imagen estática y cinética. Este despliegue de mediaciones expresivas nos ubica frente a nuevos horizontes comunicacionales".
La distinción del material educativo multimedial consiste en que se trata de "una forma de mediatización en la relación docente - alumno que avanza hacia la construcción de sistemas de representaciones compartidas posibilitando integrar los desarrollos tecnológicos a proyectos educativos y promoviendo la diversificación de estrategias didácticas en la construcción guiada del conocimiento".
Por eso, sostiene la coordinadora del área, "los insumos didácticos se actualizan en la intersección de tres dimensiones: epistemológica, tecnológica y comunicacional. Desde la dimensión epistemológica se definen los contenidos a ser trabajados en el material educativo y el sentido del mismo. La dimensión tecnológica abarca las potencialidades de la interactividad proporcionadas por las TICs, estas posibilidades de interacción se van a definir no tanto por las potencialidades del sistema tecnológico en sí mismo, sino más significativamente por la propuesta que define la naturaleza del vínculo y el tipo de actividades y acciones que estimulan la mediación tecnológica - educativa. En cuanto a la dimensión comunicacional, el hipermedia educativo promueve nuevas formas de representación del conocimiento, incorporando lenguajes audiovisuales?.
Pensar en el alumno
El alumno constituye uno de los elementos fundamentales a la hora de producir los materiales de enseñanza. Pieragostini señala que "si bien estamos en un proceso exploratorio, lo que predomina en nuestras producciones actuales es un entrecruzamiento entre las formas conocidas y las de innovación. Por este motivo no trabajamos matrices universales, sino que las contextualizamos".
De esta manera, la contextualización y el mundo referencial del estudiante son los pilares básicos en las decisiones de diseño. "Estamos tratando de tener una impronta más fuerte de la presencia del otro en nuestras producciones y, cuando digo el otro me refiero al alumno, ya sea para nuestras formas de narración en el Aula Virtual, en las formas de escritura de los materiales impresos y en la construcción de los guiones de los materiales interactivos".
Por ejemplo, actualmente, se encuentran diseñando un material educativo mulitmedia que se puede navegar a través de problemáticas o por áreas temáticas y asociar los contenidos de diferentes maneras: se pueden navegar a través de preguntas o bien desde el acceso a las unidades temáticas, es decir, se puede elegir la forma de acercamiento por problemáticas o por temáticas. "Esto es interesante porque se empieza a desarrollar un nivel relacional más amplio. Estas diversidades de asociación y de diferenciación dan cuenta de un interés tanto de los docentes como de nuestro equipo de trabajo de avanzar hacia múltiples formas de contemplar al otro", concluye.
Fuente: Prensa CEMED ? UNL Virtual