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Exámenes
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Algunos
consejos para prepararlos y...¡suerte!
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El lugar

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- Empezá
por el lugar donde tenés que estudiar.¡Es importante!...
Vas a estar muchas horas sentado y tenés que poder concentrarte
fácilmente. Una postura incómoda (por ejemplo utilizar
una silla o mesa inadecuada), o una mala temperatura (excesivo
frío o calor) son variables que tenés que tener
en cuenta. Debés pensar en tu comodidad: ¿Te molestan
los ruidos? ¿Preferís sentirte acompañado
estudiando en una biblioteca? (En algunas universidades que las
mantienen abiertas todos los días y hasta incluso 24 horas).
Elegí el ambiente que te motive más para estudiar,
bien ventilado pero con una temperatura adecuada, sin ruidos y
con todo lo que necesitás a mano (apuntes, manuales, diccionarios...),
sólo o con compañeros que te apoyen...
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Tu estado físico

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- Un exceso
de vida sedentaria genera un deficiente rendimiento intelectual
que se empeora en los fumadores, los que llevan una comida inadecuada
y los que no practican deporte. Es muy importante una alimentación
variada, sin exceso de grasas, con presencia de verduras, frutas
y demás, evitando siempre los excesos. También es
aconsejable la práctica regular de algún tipo de
deporte o ejercicio físico: tu capacidad de concentrarte
y tu rendimiento lo agradecerán. Deberías llevar
una vida regular en la que no rebajes las horas de sueño:
es fundamental dormir bien y suficientemente. No te engañes:
son tres, cinco...o más años de esfuerzo que pueden
pasar factura. ¡Tenés que aguantar en las mejores
condiciones hasta llegar a la meta final.
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Tu estado psíquico

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- Los recientes
aportes sobre la inteligencia emocional destacan la importancia
de tu estado psíquico. Por lo que tendrías que recurrir
a todos los factores que pueden motivarte en tus estudios. Pensá
en ellos y tratá de ilusionarte con lo que hacés
en cada curso. Lo mejor es establecer unas metas realistas y alcanzables
para reducir el riesgo de estrés o frustración de
los potenciales fracasos.
- Afrontá
y tratá de superar tus problemas personales: compartilos
con tus amigos, padres,etc. No te dejes "aplastar" por
pensamientos que te impidan la concentración. Te vas a
sentir mucho mejor si los compartís.Recurrí,
si es preciso, a los servicios especializados que suelen existir
en las universidades (gabinetes psicológicos, psicopedagogos,
etc.)
- Seguramente
habrá materias que no te agraden. Tratá de motivarte
desde otras perspectivas: incrementar tu capacidad de trabajo
y asimilación de temas difíciles.Tratá
de tomarlo como un reto.
- Es lógico
que haya cosas que no entiendas. El aprendizaje es un proceso
progresivo. Date tiempo y una oportunidad. No te desanimes, ni
tires la toalla. Nada se te resistirá si vos resistís.
Quizás te acabe gustando o, incluso, fascinando aquello
que menos te gusta o que más te cuesta.
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La
preparación

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- Es inteligente
en el estudio planificar el tiempo. Suele ser útil establecer
metas diarias. Estudiar tan sólo los últimos días
del examen, deja al factor suerte la probabilidad de superarlo.
Considerá al estudio como una rutina diaria a la que debés
aplicar dosis de motivación. Dedicá un número
mínimo de horas continuadas, sin interrupciones: comprobarás
mejores resultados. Repasá periódicamente esquemas
breves: así vas a mejorar tu capacidad de retención
y de recordar.
- Tus apuntes
son el resultado de lo que trabajaste en clase. Son el primer
aviso. Debés revisarlos inmediatamente después de
cada clase; completarlos, trabajarlos, hacer esquemas, identificar
dónde están los problemas de comprensión,
etc.
Tratá de comentar con tus compañeros los problemas:
pueden ayudarte o, al menos, te consolará saber que ellos
también tienen dificultades.
- Estudiá
activamente. Realizá esquemas, subrayá, anotá
en los márgenes, etc. Pasá a limpio lo que no entiendas.
Contrastá tus notas y apuntes. Tratá de asociar
imágenes e ideas con tus percepciones. No desprecies las
técnicas de estudio y de lectura rápida: cuando
incrementen la productividad de las muchas horas que debes dedicar
al estudio en una carrera, merecerán la pena. Te liberarán
tiempo.
- Es fundamental
tener buenos materiales de apoyo. Intentá comprender y
profundizar sobre tu área: te hará más fácil
lo incomprensible. A través de Internet podés acceder
desde tu propia casa a excelentes materiales de apoyo.
Cuando tengas una razonable preparación, simulá
la realización de un examen (conseguí exámenes
anteriores de la disciplina).
- En el examen,
dedicá algunos minutos a pensar sobre las preguntas, concentrá
tus esfuerzos, no disperses tiempo en respuestas que no sabés.
Si tenés una duda razonable preguntá al profesor,
quizás puede darte una pista que solucione una absurda
confusión.
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Tu Futuro

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- Pensá
en el futuro y en la posibilidad de ejercer una profesión
con éxito durante toda tu vida. No desperdicies tu precioso
tiempo en la Universidad. No hagás caso a aquellos profesionales
que afirman no haber aprendido nada en la Universidad. Pensá
que, aunque muchos conocimientos teóricos están
lejos de lo que se aplica en la realidad, esta última cambia
y lo único que te permitirá comprender una realidad
cambiante, son los fundamentos más básicos y teóricos.
- Motivate
pensando que el estudio incrementa tu capacidad de trabajo, entrená
tu mente y se ampliará tu capacidad de asimilación
y comprensión: no desprecies este bagaje en tu futura vida
profesional.
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